Mi hija Sol
Esa que ven en la foto (la más joven, por si acaso) es mi hija Sol.
Recuerdo bien que toda la vida dije que a mis hijos no le iba a poner nombres bíblicos ni comunes, y hete aquí que cuando me quedé embarazada de Sol, su padre dijo: se llama Sol y yo me vi en un aprieto para elegir un nombre (claro, no iba a dejar pasar la oportunidad de ponerle un nombre) ¿y adivinen que se me ocurrió? María Sol. Y se lo pusimos. Luego mi suegra, que yo creí que se llamaba Panchita, resulta que se llamaba María Francisca y entonces en realidad no sólo le puse un nombre bíblico, sino además en nombre de mi suegra. Y por si esto fuera poco, el padre se llama José María, así que también le puse el nombre del padre.
Lo cierto es que hoy mi hija tiene 18 años y la insolencia de ser más alta, más linda y más joven que su madre (habrásevisto), está estudiando, haciendo el ingreso al CBC, trabaja cuatro horas por día (con lo cual gana su dinerillo para sus cosas y para no pedir permiso para nada, otra insolencia, he dicho) y tiene un noviecito.
Ahí está conmigo en la Editorial Dunken en la presentación de mi libro. (Ojo que es mi hija, ehhh, no se toca ehh)
Esa que ven en la foto (la más joven, por si acaso) es mi hija Sol.
Recuerdo bien que toda la vida dije que a mis hijos no le iba a poner nombres bíblicos ni comunes, y hete aquí que cuando me quedé embarazada de Sol, su padre dijo: se llama Sol y yo me vi en un aprieto para elegir un nombre (claro, no iba a dejar pasar la oportunidad de ponerle un nombre) ¿y adivinen que se me ocurrió? María Sol. Y se lo pusimos. Luego mi suegra, que yo creí que se llamaba Panchita, resulta que se llamaba María Francisca y entonces en realidad no sólo le puse un nombre bíblico, sino además en nombre de mi suegra. Y por si esto fuera poco, el padre se llama José María, así que también le puse el nombre del padre.
Lo cierto es que hoy mi hija tiene 18 años y la insolencia de ser más alta, más linda y más joven que su madre (habrásevisto), está estudiando, haciendo el ingreso al CBC, trabaja cuatro horas por día (con lo cual gana su dinerillo para sus cosas y para no pedir permiso para nada, otra insolencia, he dicho) y tiene un noviecito.
Ahí está conmigo en la Editorial Dunken en la presentación de mi libro. (Ojo que es mi hija, ehhh, no se toca ehh)

1 comentario:
Hola Moni,
muy lindo tu blog,espero me recuerdes,nos vimos hoy en Palermo,
besos.
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